Casi todas las conversaciones sobre marca empiezan igual: “Necesito un logo”. Y casi siempre, cuando rascamos un poco, lo que el negocio necesita es algo más. No porque queramos venderte más (bueno, un poco sí), sino porque un logotipo solo, sin nada alrededor, se queda cojo muy rápido.
Vamos por partes.
Qué es un logotipo
El logotipo es el símbolo o la palabra que identifica a tu negocio. Es la firma. Va en el rótulo, en la web, en la foto de perfil de Instagram y en la factura.
Un buen logo tiene que funcionar en grande y en pequeño, en color y en blanco y negro, y tiene que seguir leyéndose en un sello de goma o en el bordado de un polo. Si solo queda bien en la presentación del diseñador, no es un buen logo.
Qué es una identidad corporativa
La identidad corporativa es todo el sistema visual que rodea al logo. Incluye, como mínimo:
- Los colores de marca, con sus códigos exactos para imprenta y para pantalla.
- Las tipografías que usas en la web, los folletos o los carteles.
- Las versiones del logo: horizontal, vertical, solo símbolo, en negativo…
- Las normas de uso: tamaños mínimos, márgenes de respeto, qué fondos sí y cuáles no.
- Aplicaciones reales: tarjetas, papelería, plantillas para redes, rotulación.
Todo eso suele recogerse en un manual de marca. Es el documento que le pasas a la imprenta, al rotulista o a quien te lleve las redes para que todo el mundo haga las cosas igual.
Entonces, ¿qué necesito yo?
Depende del momento de tu negocio. Estas son las situaciones que más vemos:
Estás empezando y el presupuesto es ajustado
Empieza por un buen logotipo con una paleta de colores y una tipografía definidas. No hace falta un manual de 40 páginas, pero sí unas reglas básicas. Así, cuando llegue la web o el primer folleto, no se improvisa.
Ya tienes logo, pero cada cosa va por su lado
Es el caso más habitual. El rótulo tiene un azul, la web otro y las redes un tercero. Aquí no hace falta cambiar el logo: hace falta ordenar la marca. Definir los colores exactos, las tipografías y las versiones, y aplicarlas a todo.
Vas a dar un salto: local nuevo, franquicia o tienda online
Es el momento de invertir en una identidad completa. Cuantos más soportes y más personas trabajen con tu marca, más necesitas unas normas claras. Si no, cada proveedor la interpretará a su manera.
Un logo te hace reconocible. Una identidad te hace coherente, y la coherencia es lo que genera confianza.
Un último consejo antes de encargar nada
Antes de enamorarte de un diseño, comprueba que el nombre se puede usar. Registrar la marca después de haber impreso cajas, rotulado la furgoneta y abierto la web puede salir muy caro si alguien la tenía antes. Si no sabes por dónde empezar, en nuestro servicio de registro de marca hacemos esa comprobación previa.
Y si quieres que veamos juntos qué necesita tu negocio, echa un vistazo a nuestro servicio de diseño gráfico y branding o escríbenos directamente.
¿Lo vemos para tu negocio?
Si después de leer esto quieres que alguien lo mire con tu caso concreto, cuéntanoslo. Te respondemos en menos de 24 horas y sin compromiso.